Vengo a nombre de un pueblo…
Opinión
Eduardo Torres Arroyo De vez en cuando o como decían en mi pueblo cada venida de obispo, México emprende desde sus gobiernos caminos no circulados por muchos años. Hoy lo hace obligado por el mensaje apocalíptico estadunidense. Me viene a la memoria la época de los tan vilipendiados últimos gobiernos del nacionalismo revolucionario de Echeverría y López Portillo. A estos dos sexenios les tocó vivir el surgimiento del tercermundismo, postura política y social que defendía la autonomía económica, el nacionalismo, la lucha contra …