Vengo a nombre de un pueblo…

Opinión

ABRIL 28, 2026
STRM
Vengo a nombre de un pueblo…

Eduardo Torres Arroyo

 

De vez en cuando o como decían en mi pueblo cada venida de obispo, México emprende desde sus gobiernos caminos no circulados por muchos años. Hoy lo hace obligado por el mensaje apocalíptico estadunidense. Me viene a la memoria la época de los tan vilipendiados últimos gobiernos del nacionalismo revolucionario de Echeverría y López Portillo. A estos dos sexenios les tocó vivir el surgimiento del tercermundismo, postura política y social que defendía la autonomía económica, el nacionalismo, la lucha contra el imperialismo y la transferencia de tecnología. Ese esfuerzo fue interrumpido por el nacimiento del neoliberalismo, la caída de la URSS, Yugoslavia y la unificación alemana. Hoy vemos el resurgir del movimiento progresista que inició camino con Chávez en Venezuela a principios de siglo y en México, ya avanzado el siglo, con López Obrador, que hoy, gracias a Trump, toma fuerza por la forma en que EUA ha emprendido guerras contra países petroleros y contrahegemónicos y el cómo intenta salir de su propia crisis.

La forma tan cambiante, impositiva y agresiva con la que se está conduciendo EUA, ha convencido a nuestro país a hablar de soberanía ante una audiencia mundial apoyado en nuestra historia pasada y presente, donde, aun sin decirlo, deja entrever la inconveniencia de tener una relación cercana con el imperio y que ha empezado a buscar con ese pasado y presente alianzas dentro del llamado progresismo-democrático para superar esa correlación. Es importante resaltar que lo hace sin salirse aun de la organización política y económica capitalista hegemonizada todavía por Estados Unidos, ni tener un control centralizado de la burguesía capitalista. Mucho tenemos que aprender de China, Rusia y de Irán que también tienen una larga historia. Ahora bien, es importante conocer por qué caímos en esta dependencia dañina y tóxica y por qué es tan difícil salir de ella.

Nuestro país vivió durante un largo periodo, concretamente después de la segunda gran guerra, en una organización política y económica dentro del mundo capitalista occidental hegemonizada por EUA bajo el dictado del alemanismo. En la reorganización que surgió después de la guerra, se nos hizo jugar un rol subordinado y de proveedores de materias primas. Lo que aceptamos sin cuestionamientos. También se nos hizo entender que el subdesarrollo era una fase previa al desarrollo. Lo que los académicos terminaron en llamar desarrollismo.  Por ello, nuestras teorías y guías para convertirnos plenamente en desarrollados, provinieron de la experiencia histórica de los países desarrollados, los que, curiosamente, no tuvieron una etapa de subdesarrollo. 

Para entender esa fase previa al desarrollo se establecieron, de la mano de W.W. Rostow, una serie de parámetros, como educación, salud, pobreza, natalidad y mortalidad y productividad. Estos, que llamaron mediciones cuantitativas, determinarían el grado de avance o no hacia el desarrollo. Estas mediciones se sistematizarían para explicar con números la evolución del paso de una sociedad tradicional a una desarrollada, moderna y obviamente plenamente capitalista. Estas mediciones, fueron asumidas como válidas por todas las corrientes liberales y conservadoras de nuestro país. La mayoría de los pensadores y gobiernos posteriores a la segunda guerra terminaron entendiendo la dependencia en ese marco de etapas del desarrollo, desarrollismo pues. Es importante decir que esa sistematización fue elaborada Rostow quien fue conocido por su oposición al comunismo, creyente en la eficacia del capitalismo y la libre empresa, y que también fue consejero de seguridad nacional del gobierno de EUA y sus trabajos fueron financiados por la CIA.

Así se estableció hasta que llegaron el economista y sociólogo alemán, André Gunder Frank y después el brasileño en su época mexicana Ruy Mauro Marini, quienes nos explicaron la teoría de la dependencia y el subdesarrollo desde la perspectiva latinoamericana, donde aseguraron que el desarrollo económico no ocurre en una sucesión de etapas como decía Rostow y que el subdesarrollo es parte esencial de estructura y el desarrollo capitalista a escala mundial en conjunto. No puede existir uno sin el otro. También, encontraron que en los países subdesarrollados había sociedades duales, una moderna y desarrollada y otra tradicional, informal y excluida. Estructuras capitalistas y no capitalistas. Sugirieron también, que, por el contrario, el desarrollo de los países subdesarrollados puede ocurrir actualmente sólo en base a su propia historia.

Sesenta y cinco años han pasado desde la teoría del crecimiento económico y más o menos los mismos años de la teoría de la dependencia y de la dualidad social. En pleno siglo XXI seguimos sin superarlas. Allende, Chávez, Krichner, Lula, López Obrador y Petro se concentraron en acabar con esa dualidad y buscar una sociedad más equilibrada. Sin embargo, seguimos siendo países en vías de desarrollo un símil de las etapas del desarrollo de Rostow, pero nombrado de manera diferente en el marco del neoliberalismo. Con el objetivo de articular una alternativa global frente al avance negativo de EUA en mundo se realizó en Barcelona, España, una cumbre progresista en defensa de la democracia donde nuestro país con la representación de la presidenta Claudia Sheinbaum decidió sumarse para hacer alianzas y gestionar, para México, la nueva fase de reestructuración capitalista.

La 4T ha logrado inclinar la balanza del desarrollo hacia el factor social revalorizando al Estado, retomando sus obligaciones en educación y salud, en redistribución del ingreso, salarios mayores, pensiones universales y derechos humanos. Al mismo tiempo, le ha dado su lugar a la inversión privada para el desarrollo bajo la dirección del Estado. Sin embargo, la 4T se mantiene dentro del liberalismo económico, aún cuando se ha roto el impulso-imposición de todo tipo de reformas estructurales pregonadas por nuestras burguesías dependientes y por los organismos monetarios y financieros internacionales.

Una vez que va perdiendo terreno la hegemonía de occidente liderada por EUA frente a la emergencia de nuevas potencias, singularmente China, Rusia y ahora Irán, es momento de demandar la soberanía desde una perspectiva histórico-contemporánea como lo ha hecho la presidenta, en aras de contribuir al desarrollo y organización de las luchas sociales de los trabajadores y de los movimientos populares encaminados, no sólo superar el neoliberalismo sino también, al mismo capitalismo y, más aún, al capitalismo dependiente. Empero, el camino es largo y sinuoso, pues aún seguimos girando alrededor de EUA, aunque aparezcan estrategias desestabilisadoras de la CIA en Chihuahua aliado con el PAN, porque esta agencia estadunidense no es para luchar contra el narco. Hay exelentes relaciones y colaboración en materia de seguridad; como prioridad se está negociando el T-MEC para los que se reajuastó el grupo de funcionarios negociadores, al tiempo que  se acepta que los aranceles llegaron para quedarse y nos congratulamos del fortalecimiento del peso frente al dólar lo que nos permite comprar más productos estadunidenses. Todo ello para compaginarnos con la estrategia de EUA y aprovechar los beneficios que generan las exportaciones e impotaciones, la materialización más evidente de lo que implica la regionalización de nuestro país.

En contraparte se acepta una fracturación hidráulica (fracking) ecológica para no depender del gas de EUA tan ncesesario para la industria mexicana y el crecimiento económico. No es para alarmarse, pero en este declive de occidente es importante recrear una base teórica alternativa para el siglo XXI, que sea capaz de aprehender y caracterizar la realidad histórica en su totalidad. Por eso es importante recordar estas palabras de la presidenta: “Vengo a nombre de un pueblo solidario hasta en la adversidad, profundamente humano, que se resiste al individualismo, que rechaza la discriminación y se niega con dignidad a mirar al otro o a la otra desde el desprecio… México tiene como principios constitucionales surgidos de la historia en materia de principios democráticos en política exterior y que hoy resuenan fuerte y claro y están más vivos que nunca en el escenario mundial.”

Tarímbaro, Mich.

27 de abril de 2026

VOLVER A NOTICIAS
Opinión | | 1

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja tu comentario

Gracias por participar.