¿Y qué pasa con el trabajo en las plataformas digitales?

 

Posiblemente las condiciones políticas, económicas y sociales nos puedan ayudar a impulsar un verdadero cambio. Los planteamientos hechos por el gobierno que encabeza el presidente López Obrador mantienen como meta el crecimiento económico del país, por lo que, de forma natural nos daría como resultado el mejoramiento sustancial de la vida de los mexicanos, sobre todo la de aquellos que se encuentran enfrascados en la brecha de desigualdad que se mantuvo en crecimiento constante por más de tres décadas.

 

Tomando en cuenta que el crecimiento país va de mano del empleo y las condiciones que este guarde, es decir, la calidad y derechos laborales, así como la remuneración y poder adquisitivo que los trabajadores obtengan a cambio de su labor. Además de que, estamos ante la discusión en el legislativo de una reforma a la ley secundaria laboral, aspecto que representa todo un cambio de paradigma en el mundo del trabajo en nuestro país; sin embargo, lo que no se ha mencionado o tomado en cuenta, es a los trabajadores digitales y la calidad del empleo que estos representan.

 

El teletrabajo y el autoempleo que se ofrece por medio de plataformas digitales, hasta cierto punto ha quedado apartado de la discusión sobre el empleo en México. Hablamos mucho sobre el outsourcing, empero las plataformas digitales ofrecen prácticamente nada, por ejemplo, a los trabajadores como los llamados “riders”, aquellos que llevan pedidos de comida o productos por medio de plataformas como Uber o Rapi, los cuales ni siquiera cuentan con un salario fijo y, las plataformas se quedan con un 20 o hasta 40 por ciento del costo de los pedidos o envíos, por lo que, la precariedad laboral que surge por medio de este método de trabajo y las inexistentes condiciones de seguridad o remuneración laboral, nos exigen mantener la atención hacia este campo.

 

El crecimiento desmedido de las grandes plataformas digitales ha generado un debate mundial y sin duda, en México debemos de comenzar a sopesar las condiciones laborales y sociales que estas representan. El asunto se agudiza cuando comenzamos a entender que el medio digital y la automatización no significan una perdida de empleos masivos, sino que, pueden cooperar con una mayor precarización del trabajo y las condiciones en que este se ejerza.

 

Hay elementos que definitivamente agudizan estas condiciones en el país y es que, la baja calidad de la capacitación y la falta de compromiso de la iniciativa privada para incentivar la preparación de los trabajadores, son las principales causas de una baja calidad en los trabajos, además de que las nuevas condiciones de la automatización de los procesos productivos no se han terminado de entender, por lo que una mayor inversión daría como resultado una mayor productividad y por ende, mejores ganancias, generando condiciones para un mejor aprovechamiento del capital humano y mejor calidad en el trabajo y las condiciones de vida de los trabajadores.

 

No solamente se trata de querer, sino de construir las condiciones que impulsen políticas públicas y un concentrado legal que realmente contemple todas las aristas que vienen de la mano con las nuevas tecnologías y que por naturaleza, crean nuevas formas de trabajo y empleo, pero también es necesario, no desproteger a este sector que por necesidad o por decisión ha optado por el empleo que ofrecen las plataformas digitales, por lo que también se convierte en una obligación de los sindicatos voltear a ver este sector, tal y como ha ocurrido en Francia, Italia y otros países de Europa o en su defecto, nos veremos con una mayor precarización laboral y una base enorme de trabajadores con empleos mal remunerados y pauperizados como ocurre en la India.

 

Si vamos realmente a hablar de que acabo la etapa del neoliberalismo, tal y como lo ha afirmado el presidente López Obrador, tenemos que comenzar a atender estas situaciones que indudablemente seguirán creciendo de manera descontrolada si no se crea una regulación legal que vea por el bienestar social, ya que, sin seguridad social, sin derecho a una pensión o en su defecto, una afore, es decir, sin ninguna prestación legal sino solamente una compensación que no genera ninguna obligación patronal, estaremos ante una problemática monumental a la que las soluciones seguirán acotándose.

 

Proveer de derechos laborales a los trabajadores digitales puede ser una solución adelantada a las posibles problemáticas que el trabajo enfrentará ante la automatización y digitalización del capital. No se trata de ir en contra del progreso tecnológico, debe de entenderse como una forma de mejorar nuestras vidas, de darnos más tiempo libre para la reconstrucción del tejido social, para un verdadero cambio social y político que realmente reconstruya lo que el país ha perdido y que respete una nueva modalidad de los derechos de los trabajadores sin dejar de lado el avance científico, incluyendo a México en la nueva economía del conocimiento y la digitalización.

 

Israel Quiñones - @IsraelQDigital

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