Fitch podría seguir a S&P y mejorar perspectiva de México: analistas

 

El cambio en la perspectiva sobre la nota mexicana por parte de Standard & Poor’s (S&P) podría ser el inicio de modificaciones similares en Fitch, anticiparon analistas de Bancomer y Barclays.

 

Desde Nueva York, el economista en jefe México en Barclays, Marco Oviedo, explica que la agencia Fitch, donde el soberano tiene la misma calificación que en S&P, podría tomar una posición similar, asumiendo también que los riesgos relativos al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) podrían haber disminuido.

 

El caso de Moody’s es diferente, acotó, pues en esa agencia México tiene una nota más alta, lo que indica que sus parámetros de calificación son diferentes. En Moody’s la nota está en “A3” perspectiva Negativa.

 

Por su parte, Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer, dice que la decisión de S&P anticipa que “la probabilidad de que la calificación se recorte es menor que antes y es resultado de los esfuerzos de consolidación fiscal”.

 

En conversación, detalla que es una confirmación de que hay menos riesgo que el visto el año pasado, cuando colocaron la perspectiva en Negativa.

 

Anticipa que el superávit que conseguirá el gobierno este año favorecerá que la deuda como porcentaje del PIB disminuya de 50% del Producto Interno Bruto (PIB) que representó al cierre del año pasado a 48% del PIB con que cerrará el 2017.

 

“Esta reducción de 2% del PIB en un año es bastante positiva y la calificación en perspectiva refleja los esfuerzos fiscales y en Pemex para fortalecer la situación financiera de la empresa, que fue motivo de preocupación”, expuso.

 

Resultado electoral no preocupa a S&P
 

Por otra parte, a unas horas de haber cambiado de Negativa a Estable su perspectiva de calificación sobre México, el analista soberano Joydeep Mukherji dijo que la agencia descarta que el resultado electoral del año entrante sea un factor de riesgo para la nota soberana de México.

 

En conferencia telefónica, desde Nueva York, explicó que “hay suficiente tiempo para que el mercado asuma, observe e identifique los resultados de las elecciones y su impacto en el rumbo de la política económica”, ya que la elección es en julio y el nuevo gobierno asume en diciembre.

 

Por lo tanto, en este lapso no hay cambios tan grandes previsibles en el panorama fiscal de México para el año entrante, afirmó.

La noche del martes la calificadora cambió de Negativa a Estable su perspectiva sobre la nota soberana de México, que sigue siendo grado de inversión en la escala “BBB+”.

 

Mukherji detalló que ninguno de los candidatos que han reconocido su interés en contender a la Presidencia tiene propuestas radicales en la política fiscal que puedan generar un choque en las finanzas públicas.

 

“Supongo que se refieren en su pregunta a Andrés Manuel López Obrador”, observó, y recordó que el aspirante a la candidatura presidencial por el partido Morena ya fue jefe de Gobierno en la Ciudad de México y su manejo de las finanzas públicas fue apropiado y no generó algún tipo de riesgo para las finanzas públicas domésticas ni nacionales.

 

Sin riesgo, reformas estructurales
 

En la sesión de preguntas y respuestas, descartaron que el resultado electoral del año entrante pueda afectar el marco legal actual que supone la reforma energética y de telecomunicaciones.

 

“Esperamos que la participación del sector privado en el sector energía continúe profundizándose, lo que significa que se respetará el marco legal actual”.

 

La agencia ha enfatizado constantemente que la inseguridad y corrupción son factores de presión para el lento desempeño de la economía.

 

En la conferencia, Mukherji afirmó que siguen siendo diques para el crecimiento mexicano y que probablemente son factores que han acotado el impulso que podrían haber dado las reformas a la economía.

 

Composición de deuda, confortable
 

Mukherji acotó que la composición de la deuda pública es bastante confortable, si se toma en cuenta el calendario de pagos, los plazos y cómo están en dólares, bonos nacionales y otras divisas.

 

En la conferencia también participó César Barceinas, director de calificación de soberanos y finanzas públicas internacionales en la firma, quien observó que no existen números mágicos sobre el nivel ideal que debería tener la deuda pública para generar estabilidad.

 

Lo que vemos es que llevaba una tendencia creciente de manera consistente en los últimos años.

 

En agosto pasado S&P bajó la perspectiva de la calificación soberana de México, de Estable a Negativa, debido a las expectativas de un aumento de la deuda pública, lo que reflejaba una de tres posibilidades de bajar la calificación en los siguientes 24 meses.

 

Entonces, aseguraron que el aumento de la deuda general y la carga de intereses presentaba un deterioro que aumentaba la vulnerabilidad de las finanzas públicas de México ante los choques adversos.

 

Con información de ElEconomista

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